Ana y yo follamos muchas veces en la iglesia de donde vivía. Mucho sexo, mucho morbo y poca inhibición: Esta fue la primera vez que lo hicimos
¿Amor y sexo?
Relato erótico donde una amiga me dio un regalo inesperado y que al principio yo no quería aceptar, un regalo de sumisión, placer y sexo.
ESTER: El desayuno y el coche
Hacía mucho tiempo que estaba retirado de las relaciones y el sexo, mucho desde que no intimaba con una mujer y mucho desde que no sentía el placer de un orgasmo con otra persona. Las vanidades de la vida y de las relaciones interpersonales me habían producido una desgana importante y no me apetecía quedar con nadie. Me daba mucha…
LEER MÁSLa chica de Twitter
Ella me curó de mi enfermedad, de mi inseguridad. Me sacó de mi periodo de sequía física, placentera y mental del que, para nada, estaba por salir por mi propio pie. Pero, ¿A quién no le viene bien que le ayuden? Dando mis primeros pasos por el submundo del sexo en Twitter, vi una foto de la cual pensé que…
LEER MÁSHelado de placer
No, no me gusta usar comida para los juegos eróticos… Si hay que comer algo se come, pero que sean partes del cuerpo. Una vez usé miel y creo que aún estoy pegajoso. Respeto mucho a quien le gusta y quien lo hace, pero a mí no me agrada. ¿Que por qué empieza esta historia así? Porque una de mis…
LEER MÁSLa cena, el facesitting y la mamada
Valeria no tenía paciencia. Desde la cena me provocó sin descanso, me calentó la sangre con sus labios, su lengua y su puta manera de mirarme. Me hizo ver su coño mojado antes de salir del restaurante. Me lo mostró sin pudor en el coche. Y ahí supe que la noche no tenía vuelta atrás.
Placer en el coche con Helena
Cuando Helena se despidió de todos nosotros porque dejaba el trabajo fin dejamos a un lado nuestro saber estar y empezamos a follar como animales.
Trío de dos
EL TRÍO DE DOS Cuando era más joven y aun no tenía una gran experiencia en el sexo me tenía que buscar la vida para tener escapadas con mis amigas. Solía investigar sitios para poder pasar unos días tranquilo con ellas y, si me gustaba el lugar, lo solía visitar luego yo solo para relajarme unos días si me hacía…
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